A ti, vida! La que constantemente me sorprende. Ese viaje intenso, ambivalente e increíble que no pedí hacer, pero afortunada de poder tener un billete en primera.

En este momento de mi vida he llegado a comprenderte, pero que difícil reconocer lo efímera, sinuosa, incierta, vulnerable y frágil, que a veces, puedes llegar a ser. Difícil, porque a ratos te desconozco y me exige gran esfuerzo seguir estudiándote.

Admito, que siempre me he considerado rara por muchos motivos. Porque no busco casarme ni tener hijos para sentirme realizada como mujer, o porque vivo como quiero sin importarme la opinión de los demás, porque no acepto normas que ni siquiera sé quién las ha impuesto, porque me gusta lo complicado y me aburre lo sencillo, porque lo indispensable para algunos, es innecesario para mí.

Cargada de tantos paradigmas y siempre incompleta, pero eres única.

A ti, vida, que lo complejo se ha convertido en lo mejor para poder crecer. Que nadie puede crecer por ti y cuando no creces, te apagas. Como dice Jorge Bucay “La existencia no admite representantes”, y así es.

Siéntete viv@, ya que de nuevo aparece ese reto, siempre sin avisar, que cambia tú forma de pensar. Te hace fuerte, valiente, te da otra oportunidad para conseguir tú mejor versión.

“Ante las decisiones, el débil tiembla, el tonto las desafía, el sabio las juzga y el hábil las dirige”

Ahora te escribo a ti, vida! Tan divertida, alegre, atractiva y atrevida, como trágica y afligida. He aprendido a quererte, aceptarte y perdonarte, y aunque, “La vida no está hecha para entenderla, sino para vivirla”, ¿Cuántas veces desconcierta e intimida?.

A ti, vida, mi inspiración. Tantos años acompañándome de tanta responsabilidad y compromiso… que ya no! Vas tan deprisa, que ya no quiero ser políticamente correcta, ya no quiero dar tantas explicaciones a gente que ni las merece, ya no pierdo el tiempo con personas que no me aportan nada, ya no más porqués. Ya no me siento prisionera y vivo el presente, ese que a veces, cuesta vivir. De repente, todo cobra sentido, porque, ¡Qué difícil es vivir una vida sin sentido! Qué importante reconocer su valor, traspasar fronteras y encontrarse con uno mismo. Un gran desafío, ¿verdad?

A ti, vida, ¿Qué eres?, ¿Qué significa todo esto?, ¿Con qué propósito me trajiste aquí? Una cuestión difícil de resolver, ¿no?. Somos únicos e irrepetibles y sepamos o no la misión por la que hemos aterrizado aquí, vamos a pensar, programar y perseverar. No a improvisar! Dejemos que el universo nos sorprenda. Nos guste o no, nosotros decidimos sobre nuestra vida, así que, dale sentido a la tuya. ¿Por qué no abrirnos a lo que nos ocurre en lugar de rechazarlo?

“Si no está en nuestras manos cambiar una situación que nos produce dolor, siempre podremos escoger la actitud con qué afrontarlo”, Víctor Frank.

A ti, vida, por dar sentido a mi vida, y celébrala, porque tú eres VIDA!

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Besos familia.

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